¿Qué somos realmente?
Una de las preguntas más profundas que puede hacerse un ser humano es: ¿qué soy yo, realmente?
La respuesta obvia es: soy mis pensamientos, mis emociones, mi historia, mi cuerpo. Pero si observamos con más atención, descubrimos algo fascinante.
Hay algo que observa los pensamientos. Algo que nota las emociones. Algo que es consciente de la historia. ¿Qué es ese algo?
El testigo silencioso
En muchas tradiciones espirituales, especialmente en el Advaita Vedanta y en el budismo, se habla de un 'testigo silencioso': la conciencia pura que observa todo sin ser afectada por nada. No es un pensamiento; es el espacio donde los pensamientos aparecen.
El vacío que no está vacío
Este espacio de conciencia puede parecer vacío, pero no lo está. Está lleno de presencia, de paz, de una inteligencia que no necesita pensar para saber. Es lo que los maestros espirituales llaman 'el ser', 'la presencia', 'el yo soy'.
Más allá del pensamiento
Cuando te identificas menos con tus pensamientos y más con el espacio de conciencia que los observa, algo cambia profundamente. El sufrimiento disminuye. La paz aumenta. La vida se vuelve más ligera.
Con Amor. Raúl González Mariscal.
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