La frase que no funciona
Hay una frase que repetimos con la mejor intención del mundo: 'Si necesitas algo, aquí estoy.' La decimos convencidos de que estamos siendo buenos amigos, buenos hijos, buenos hermanos.
Pero hay un problema. Quien está viviendo un duelo profundo, quien acaba de perder a alguien, quien siente que su vida se rompió en dos… muchas veces ni siquiera sabe qué necesita. Y aunque lo supiera, no tiene la energía para pedirlo.
El dolor que paraliza
El dolor consume recursos. Consume concentración, memoria, iniciativa, voluntad. Las tareas más simples se vuelven montañas. Contestar un mensaje parece un esfuerzo gigantesco. Ahora imagina tener que identificar qué ayuda necesitas, pensar en quién pedirla, escribir un mensaje y sentir que además estás 'molestando'.
Lo que sí funciona
Como tanatólogo, una de las cosas que más he visto es esto: las personas no recuerdan quién les dijo 'lo que necesites'. Recuerdan quién apareció. Quien llegó con un café sin preguntar. Quien tocó la puerta con comida. Quien llamó aunque la llamada durara treinta segundos.
La constancia que importa
Hay flores el día del funeral. Hay abrazos la primera semana. Pero el verdadero duelo empieza cuando todos regresan a su rutina. Es entonces cuando más se necesita compañía. No para hablar. No para dar consejos. Solo para permanecer.
Con Amor. Raúl González Mariscal.
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