La Navidad que duele
Las fiestas navideñas están diseñadas para la alegría, la reunión y la celebración. Pero cuando estamos en duelo, esta época puede ser especialmente difícil.
La ausencia de quien ya no está se siente más intensa cuando todos los demás parecen estar celebrando. La presión social de 'estar bien' puede hacer que el dolor se sienta más solitario.
Aquí te doy permiso para vivir esta Navidad de manera diferente.
Permiso para sentir
No tienes que fingir alegría. No tienes que participar en todas las celebraciones. No tienes que explicar tu dolor a quienes no lo entienden. Tienes permiso para sentir lo que sientes, para retirarte cuando lo necesites, para llorar si necesitas llorar.
Crear nuevos rituales
Algunas familias encuentran útil crear nuevos rituales que incluyan la ausencia: encender una vela en memoria del ser querido, poner su foto en la mesa, cocinar su platillo favorito. Esto no prolonga el duelo; lo integra.
Una Navidad honesta
Una Navidad honesta, donde hay espacio para la tristeza junto con la alegría, puede ser más sanadora que una Navidad perfecta donde el dolor se esconde.
Con Amor. Raúl González Mariscal.
¿Te resonó este artículo?
Quizás un acompañamiento personalizado puede ayudarte a ir más profundo.