El amor propio como base de la prosperidad
Hay una contradicción que muchas personas viven sin darse cuenta: desean abundancia, prosperidad y amor, pero al mismo tiempo se tratan a sí mismas con dureza, crítica y desprecio.
La abundancia no es solo dinero. Es la capacidad de recibir: amor, oportunidades, reconocimiento, descanso, alegría. Y para recibir, primero necesitas creer que mereces recibir.
Esa creencia no puede coexistir con el autodesprecio.
¿Cómo te hablas a ti mismo?
Presta atención a la voz interna que te acompaña durante el día. ¿Qué te dice cuando cometes un error? ¿Qué te dice cuando alguien te hace un cumplido? ¿Qué te dice cuando descansas? Esa voz es el reflejo de la relación que tienes contigo mismo.
El bloqueo a recibir
Muchas personas tienen dificultad para recibir. Cuando alguien les hace un cumplido, lo minimizan. Cuando alguien les ofrece ayuda, la rechazan. Cuando consiguen algo bueno, inmediatamente piensan en lo que podría salir mal. Este patrón es una forma de autodesprecio disfrazado de humildad.
Mereces recibir
Trabajar en el amor propio no es egoísmo. Es la base desde la que puedes dar y recibir de manera más auténtica y sostenible.
Con Amor. Raúl González Mariscal.
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