La narrativa que cargamos
Hay una narrativa silenciosa que muchos cargamos sin cuestionar: 'Todavía no soy suficiente.' 'Algo en mí está incompleto.' 'Cuando sane esto… cuando logre aquello… entonces podré estar en paz.'
Y así, casi sin darnos cuenta, vivimos en permanente estado de corrección. Corrigiéndonos. Observándonos con lupa. Midiéndonos contra una versión futura de nosotros mismos que parece siempre un poco más válida que la actual.
El ego en proyecto
El ego siempre está en proyecto. Es la voz que dice: 'aún no', 'todavía falta', 'no llegas'. Necesita tiempo, metas, comparaciones, validación. Su identidad depende de convertirse en algo más. El Ser, en cambio, no está esperando nada. No necesita demostrarse. No necesita ser corregido. El Ser ya es.
El crecimiento desde la plenitud
Recordar que ya eres suficiente no significa estancarte. Significa que el crecimiento verdadero no nace de la carencia, sino de la expresión natural de lo que ya está entero. Cuando el cambio nace del 'no soy suficiente', se vuelve violento. Pero cuando nace de la conciencia, ocurre otra cosa: el cuerpo se relaja, la mente se suaviza.
Volver a casa
No para convertirte en alguien nuevo. Sino para volver a casa. Para recordar quién ya eres.
Con Amor. Raúl González Mariscal.
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