El peso del 'y si...'
'¿Y si hubiera llamado antes?' '¿Y si hubiera insistido en que fuera al médico?' '¿Y si hubiera dicho lo que sentía cuando todavía había tiempo?'
Estas preguntas son una de las expresiones más comunes de la culpa en el duelo. Y aunque son comprensibles, pueden convertirse en una trampa que prolonga el sufrimiento innecesariamente.
Aquí una reflexión honesta sobre la culpa en el duelo.
Por qué aparece la culpa
La culpa en el duelo suele ser una expresión de amor y de impotencia. Cuando alguien que amamos muere, nuestra mente busca desesperadamente algo que podríamos haber hecho diferente, porque eso nos da una ilusión de control sobre algo que era incontrolable.
La diferencia entre culpa y responsabilidad
La culpa dice: 'Soy malo por lo que hice o dejé de hacer.' La responsabilidad dice: 'Hice lo que pude con lo que tenía en ese momento.' Nadie toma decisiones con información del futuro. Nadie puede saber lo que va a pasar.
Cómo trabajar la culpa
Reconoce la culpa sin juzgarla. Pregúntate: ¿hice lo mejor que pude con lo que sabía en ese momento? Si la respuesta es sí, practica la autocompasión. Si hay algo que genuinamente podrías haber hecho diferente, aprende de ello sin castigarte eternamente.
Mereces perdonarte
El perdón hacia uno mismo es uno de los trabajos más difíciles y más importantes del duelo. No porque lo que hiciste o dejaste de hacer no importara, sino porque seguir castigándote no cambia el pasado y sí destruye el presente.
Con Amor. Raúl González Mariscal.
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